Hay tragedias que, aunque ocurran a miles de kilómetros, sentimos muy cerca. Cuando amigos, compañeros o familiares viven el dolor de una catástrofe, la distancia se hace más grande. Pero también nos recuerda que siempre hay formas de estar presentes y de tender una mano.
La devastadora emergencia provocada por el doble terremoto que ha sacudido Venezuela ha dejado tras de sí una profunda crisis humanitaria. Miles de familias permanecen afectadas y muchas personas continúan buscando noticias de sus seres queridos en medio del colapso de las comunicaciones y de una situación marcada por la incertidumbre.
En momentos como este, la solidaridad se convierte en una necesidad y la tecnología puede ser una gran aliada para canalizarla de forma eficaz.
Por eso, desde Bonsái Consultores queremos dar visibilidad a la iniciativa impulsada por Carol Lago García, venezolana y profesora del IEB, quien ha puesto su conocimiento al servicio de las personas recopilando y verificando herramientas digitales que permiten ayudar desde cualquier parte del mundo.
Su objetivo es facilitar que familiares puedan localizar a personas desaparecidas, que la información fiable llegue a quienes la necesitan y que las donaciones y el voluntariado puedan canalizarse a través de vías seguras y verificadas.
En una emergencia de esta magnitud, compartir información contrastada también es una forma de ayudar.
A continuación, compartimos los recursos verificados para quienes deseen colaborar desde cualquier parte del mundo:
Localización e Infrastructura
Tecnología y Conectividad
- Alerta de Réplicas (App Earthquake Network)
- Llamadas sin Internet (Conexión a antenas activas - Talk360)
Donaciones por Países
Ayuda desde Madrid
- Puntos de recolección de insumos en Madrid
- Formulario para Voluntarios en Madrid (Clasificación/Acopio)
Coordinación y Soporte Global
Desde Bonsái Consultores queremos sumar nuestro pequeño grano de arena dando visibilidad a esta iniciativa. Si estos recursos pueden ayudar a una sola persona a encontrar a un ser querido, facilitar una donación o movilizar a un nuevo voluntario, habrá merecido la pena.
Nuestro cariño y apoyo están hoy con todas las personas afectadas por esta tragedia y con la comunidad venezolana que la vive, dentro y fuera de su país. Porque incluso desde la distancia, siempre es posible tender una mano.
