La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que más de 1.000 millones de personas en el mundo viven con algún trastorno de salud mental. Cerca de 359 millones sufren ansiedad y alrededor de 330 millones padecen depresión. Estas cifras no son solo estadísticas: reflejan una realidad silenciosa que representa una de las principales causas de discapacidad global.
En España, alrededor de seis millones de personas, el 34% de la población, conviven con ansiedad o depresión. Según el Barómetro Sanitario 2024, elaborado por el CIS y el Ministerio de Sanidad, la salud mental se consolida como una de las principales preocupaciones sociales del país.
En este Día Mundial de la Salud Mental, la urgencia es clara: escuchar, comprender y actuar. Bajo el lente de PacodlaCorte, terapeuta y fotógrafo, la cámara se convierte en espejo de vidas invisibles: personas sin hogar que perdieron la salud y, muchas veces, la esperanza.
Su proyecto “Visibles” retrata la dureza de la calle. Paco decidió un día aparcar su vida para vivir como uno más entre los sintecho. Su testimonio es un trago de tenacidad. “Durante un mes conviví con personas sin hogar. No como voluntario, ni como investigador, sino como uno más. Compartí banco, pan, lluvia, cigarrillos, silencios…La calle no perdona, te expone. El tiempo no se mide en horas, sino en esperas…esperas una mirada amable, que no llueva, que alguien reparta comida”, cuenta Paco.
Le robaron la cámara, le golpearon mientras dormía, intentaron quemarle. Pero no pudieron arrebatarle la mirada. Esa que os regalamos bajo formato video para despertar alma, corazón y conciencia.
La salud mental no entiende de generaciones: nos atraviesa a todos. En lo personal y en lo profesional, cuidarla no es un lujo, sino una responsabilidad colectiva. Las organizaciones que la priorizan lo saben: cuando se protege el bienestar emocional, la productividad y el talento florecen de forma natural. Y quizás, como enseñan estas historias, ser extraordinario consiste simplemente en no rendirse.